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Manilva, un pueblo costero que te dejará sin habla

Haciendo frontera con Cádiz, Manilva puede pasar como uno de los muchos municipios costeros que Málaga tiene en su haber. Turístico como muchos otros en la Costa del Sol, nos encontramos ante un sitio cargado de patrimonio histórico que no deja indiferente. Desde el Castillo de la Duquesa hasta registrarte en su puerto deportivo son muchas las cosas que nos quedan por descubrir. Con paz y movimiento casi a partes iguales, si te gusta el clima mediterráneo no debes dejar pasar esta oportunidad.

Con casi ocho kilómetros de costa, la obra nueva en Manilva era cuestión de tiempo. Gracias a la cantidad de opciones que ofrece tanto a los turistas como a las personas que residen allí, este bonito rincón de Málaga se ha convertido en uno de los grandes favoritos. A dos pasos del famoso San Luís de Sabinillas -uno de los pueblos más poblados- se puede decir que lo tenemos todo alrededor para disfrutar al máximo de nuestra estancia en el lugar.

¿Qué podemos ver en Manilva?

Cargado de patrimonio histórico por todo su haber, Manilva es el combinado perfecto entre el cruce de civilizaciones y los largos días de sol a la orilla de la playa. Si bien la costa es lo que más llama la atención a todos esos turistas que vienen durante la temporada de verano, hay que saber que este pueblo es mucho más. Para aquellos que se cansan de dar vueltas por el paseo marítimo o que simplemente quieren algo que se una mezcla entre ambos disfrutes, te dejamos con paradas que no te puedes perder:

Castillo de la Duquesa

Cualquier persona que llegue hasta la costa manilveña debe descubrir el Castillo de la Duquesa. Esta fortaleza, levantada en el siglo XVIII, ocupa el lugar de la antigua villa romana donde se libraron varias batallas. Actualmente, con el museo arqueológico local en su interior, se define como el lugar perfecto para hacer un recorrido por la historia del municipio. Con mucho que contar a sus espaldas, sorprende el estado de conservación en el que se encuentra incluso a quienes no gustan de este tipo de escenarios.

Torre de la Chullera

Limitando la frontera con Cádiz, la Torre de la Chullera es una de las más importantes de Andalucía. Desde aquí se avisaba del posible ataque que los piratas querían hacer al pueblo mucho antes de que llegasen al fuerte. Hoy, dispuesta en lo alto de un acantilado, se hace única para dar pequeños paseos a su alrededor tratando de pensar en lo que dio de sí en aquel tiempo. Con gran conservación, mantiene su bóveda, parte del petril, la puerta y la ventana de vigilancia.

El Ingenio Chico

El Ingenio Chico de Manilva es uno de los restos del patrimonio histórico más importantes. En tiempos del Duque de Arcos, su señoría mandó a construir un contenedor de azúcar del que solo han quedado las paredes. El acueducto es un ejemplo del medievo y de cómo antes se pensaba en la manera de ganar productividad. Sin que haya estudios históricos que lo aprueben, se cree que la mano de obra morisca fue que llevó a cabo toda la edificación.

Iglesia de Santa Ana

Ubicada en una de las plazas principales del pueblo, la iglesia de Santa Ana es otra de las paradas que tenemos que hacer cuando estamos de paso por Manilva. Construida sobre otra más pequeña que databa de 1783, nos encontramos ante uno de los edificios históricos que mejor conservados está hasta la fecha. Son muchos los amigos de las parroquias y catedrales que han venido hasta aquí con el fin de ver todo su esplendor tanto por dentro como por fuera.

Parroquia de San Luís de Sabinillas

Seguimos de paseo por esas construcciones eclesiásticas que tenemos en el pueblo. La parroquia de San Luís de Sabinillas es otro de los sitios que vamos a disfrutar si somos de este tipo de turismo. Con menos de treinta años de historia a sus espaldas, nos encontramos ante es lugar en el que muchos vienen a descansar. Su arquitectura, cuidada al límite, es un ejemplo del detalle y de cómo las cosas en las que ponemos todo el cariño e interés acaban ganando perfección.

Las viviendas nuevas en Manilva son la respuesta a lo mucho que este pueblo tiene para ofrecer. Nos encontramos ante un destino costero que gusta a los turistas pero que está lejos de la masificación que ofrecen otros sitios como Marbella o Fuengirola. Con esto a su favor, sabemos que siempre que queramos disfrutar de buena tranquilidad y hacer las cosas que nos gustan sin agobio alguno, aquí tenemos un lugar en el que el sol y la playa son los protagonistas pero no los únicos actores que debemos tener en cuenta. ¿Te animas a venir?